Llegué antes de las 12, de eso estoy segura.
11 PM con más de 12 minutos, de eso también estoy segura porque miré la hora en mi celular apenas salimos de la sala de cine.
No tardamos más de 5 minutos en bajar al parqueadero y salir del mismo, bajamos hasta la décima y tomamos la 19. Ahí ya eran como las 11:18 pm, pero es apenas un cálculo, así que de eso no estoy segura.
Como de costumbre, el tema de conversación era la película. Encontrábame yo charlando con la malvastra cuando llegamos a la Caracas con 19 y el semáforo cambió a rojo. Si, y digo que cuando quiere es buena persona, y escribo que es porque no me atrevo a asegurar que finge ser buena persona – simplemente porque es una cosa más de la que no estoy segura-. Aunque ha sido una de mis teorías expuestas ante otra gente que sufre del mismo mal y nunca ha sido refutada. Y todas coincidimos en que las malvastras en sociedad son buenas personas; no es argumento suficiente. Pero, ¡momento!, no estábamos en sociedad, éramos papá, malvastra y yo en le carro comentando sobre el Plot de El niño con el Pijama de Rayas. ¿Si Ven?, ya ni sé.
Caracas con diecinueve, mismo tema de conversación, semáforo en rojo y ladrón por la ventana del copiloto. Ladrón, no habitante de la calle porque en efecto nos robó. Fue cuestión de segundos. Mi papá lo vio por el retrovisor, se acercó a la ventana y se apoyó en el techo del carro. Para entonces la luz del semáforo era amarilla y arrancó el bocel del carro. Luz verde y mi papá giró a la derecha, una cuadra más a la derecha y de nuevo a la derecha. 4 taxistas que se habían dado cuenta del in suceso lo siguieron ya lo habían atrapado. Mi papá se bajó del carro y mientras, las dos únicas mujeres en la escena de los hechos temblábamos y cuasi híper ventilábamos. Casi me da el yeyo, de eso sí que estoy segura y la malvastra estaba tan nerviosa como yo.
11:25 pm: Mi papá recuperó el vainito ese del carro, que probablemente el ladrón cambiaría por unabicha, y se subió al carro después de agradecer el apoyo a los señores taxistas que nos escoltaron hasta la 30. En 20 minutos o menos ya estábamos en mi casa.
(Seguramente algo me falta)
Bogotá es otra de noche, el universo es otro a cada momento, al despertar me siento diferente cada mañana, algunas personas usan máscaras dependiendo de las circunstancias, las circunstancias te hacen perder o ganar amigos, los amigos se distancian cuando consiguen novia, los novios siempre tienen una "amiga Sprite", nunca he podido ser amiga de mis ex (ni me interesa), las intromisiones de mi pasado me producen ganas de escribir cosas pero me las aguanto y trataré de no dejar escritos inconclusos pues estoy segura de que esta sería una entrada mucho más interesante si la hubiera terminado cuando la empecé el 6 de Febrero de 2009.
Interesante paralelo entre una malvastra que no se sabe si es o finge ser buena y una ciudad que no se sabe si es o finge ser segura. En ambos casos la incertidumbre se da porque en cierto momento son de cierta manera y en otros momentos sufren un cambio radical. En ambos casos hay un agente que nos hace ver lo malvado y caotico y otro que, al igual que los taxistas, nos ayudan a recobrar lo perdido y recuperar parte de esa confianza y seguridad que vimos perdida. Y al final, la teoria es aplicable a todo el mundo, incluidos nosotros mismos, y mas aún a todas las relaciones interpersonales que establecemos.
ResponderEliminarNo se si deformé mucho tu historia, tengo una mente retorcida, pero me parecio muy interesante desde esta perspectiva.
Un saludo.
1. Haré un post titulado "La señorita Sprite"
ResponderEliminar2. Con respecto al suceso en sí, pienso que es una lástima que cosas así ocurran...pero que va, hasta en las mejores familias y en las ciudades más seguras.
3. Te extraño mucho y espero ke así sea "del mismo modo, en el sentido contrario"
Cuando la noche disfraza la calle de penunmbra los seres inanimados en el día, regresan a este mundo convertidos en pequeños malechores. Pasa aquí y pasa allá.
ResponderEliminarEl niño de la piyama de rayas es una buena película, pero me han dicho que mejor es el libro... bueno, casi siempre eso dicen.
La malvastra, que buen términio, lo utilizaré, siempre dándote el crédito.
Y sí, tienes razón, el pasado debe quedar en el pasado.
Confiezo que fue bonito navegar en tu universo.
Saludos.
Hmmm pues Bogotá es así de noche... en un momento dado estás ahí de pié en la mitad de la nada completamente solo y al siguiente instante la mitad de tus pertenencias junto a algo de tu amor propio se han marchado.
ResponderEliminarHe tenido sueños al respecto, dos... recientemente, seguidos, raros y me da miedo. Que raro tener miedo de algo que sueñas, no?
Bueno, muchos saludos y actualiza, carajo!