viernes, febrero 06, 2009

Recuerdos

Ya habían pasado 10 días desde que con lágrimas en los ojos maldijo y aceptó que ese sentimiento era más fuerte de lo que creía y que no se había ido porque ella misma lo había ocultado en el fondo de su pecho.

Durante esa semana la lluvia le recordó a diario aquella tarde de años atrás cuando no muy segura de lo que pasaría decidió materializar lo que al interior de su corazón crecía y dar así comienzo a una nueva etapa de su vida.

Esa noche llegó a su casa. No encontró en el televisor algo que la distrajera. Mientras alistaba las cosas para iniciar una nueva semana, se acercó sin querer al cajón donde yacen las evidencias de los momentos que ahora son sólo recuerdos y en consecuencia a lo que había pasado la última semana se sintió tentada a revisarlos. Pero... ¡No!. No podía ser tan débil. Se alejó e intentó distraerse leyendo una vieja revista pero no lo logró. Estaba sentada en su sillón a rayas comiéndose las ganas, porque sabía que le dolería, mirando hacia su tocador, centrada en el segundo cajón.

Pasaron tal vez 10 minutos hasta que se puso de pie y caminó. Se detuvo para encender el reproductor de música digital y recoger su cabello. Se volteó y ésta vez sin dudar abrió el cajón. Buscó y encontró lo que buscaba. Regresó al sillón con una cajita en sus manos, se sentó, la abrió e ipsofacto las lágrimas salieron desatando el nudo que tenía en la garganta desde hacía tiempo.

Miró la foto, leyó y releyó su pasado con su cuerpo entero bañado en tristeza. Una vez más la nostalgia le invadió y no pudo evitar exigirle a aquel fantasma las respuestas a las preguntas que la atormentaban , reclamarle al destino por haberlo cruzado de nuevo en su camino, reprocharle al universo por haberle quitado la oportunidad de hoy en día tener cerca lo que producto de esa unión una vez habitó en su ser.

Inconsolable lloró por varios minutos. La impotencia la derrotaba. No podía hacer nada para estar con la persona que extrañaba, no era justo pagar tan alto precio y correr ese riesgo... Respiró profundo y se valió de sus reservas de fuerza y voluntad para no hundirse en el desespero y perder la cordura.

Escuchó por horas la misma canción, se refugió en el calor de su cama, tomó papel y lápiz y escribió lo que había sucedido.

Luego trató de buscarlo en sus sueños.


23 de Octubre de 2006

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Yo opino que: